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Acerca de la Meditación

Meditación

Voy a intentar hablar un poco acerca de la Meditación… Ahora está de moda… Pero cuando empecé a Meditar era algo tan poco usual que lo guardabas en silencio…

Hablar de la Meditación es como intentar definir el sabor de la vainilla o el aroma de una flor. No se puede. Es demasiado sutil…Las palabras resultan torpes para definir la Meditación, pero es a la vez tan poderosa y maravillosamente creadora. Aun así voy a intentarlo…

 

Descubrí la Meditación a través del Yoga. Sucedió en otoño de 1970. Era un adolescente… Por aquel entonces vivía a las afueras de Paris y practicar Yoga y aun más Meditar era algo insólito. Además, solía ser una práctica que la gente hacia por prescripción de su psicólogo o psiquiatra, porque se sentía angustiada o era “desequilibrada”. Como podéis imaginar, el Yoga y la Meditación no gozaban entonces de buena fama, además eran prácticamente desconocidos en España. Por suerte esta perspectiva ha cambiado. Ahora la Meditación goza no solo de aceptación, sino que está al orden del día y la gente Medita sobretodo para sentirse bien.

Como he dicho, corría el año 1970… Recuerdo muy bien las primera veces que me puse a meditar en casa, el asombro de mi madre que lo consideró una excentricidad más… y a la vez una sensación sutil que estaba sucediendo algo maravilloso en mi vida, cuyo alcance seria imprevisible pero enorme, y que valía la pena profundizar en ello… Anteriormente ya me había iniciado en técnicas de Sanación con las Manos, algo parecido a lo que se conoce ahora como Reiki, y nunca he abandonado esta práctica, herencia de mi abuela, ella misma fue sanadora. La sanación con las manos, si es impartida con suficiente Energía y experiencia, resulta sorprendentemente eficaz en la mayoría de los casos, tanto en dolencias físicas como psicológicas.

 

Aprender a sanar con las manos y a meditar ha sido lo más extraordinario, extravagante, poderoso y útil que me ha pasado en la vida. La Sanación con las Manos me invito a buscar respuestas: ¿Porqué nos fabricamos tantas enfermedades?, ¿Porqué no somos capaces de ser felices en un mundo de oportunidades y de abundancia?…

Por supuesto no voy explicar aquí, como Meditar, sería resumir en unos párrafos una búsqueda de 50 años (lo cual no demuestra nada) y no me siento capaz de ello dado la amplitud del proceso y a su vez su extrema sencillez, la cual la convierte en tan sutil magisterio.

Entre los 20 y los 31 años dí un largo rodeo por la Meditación Budista, en una variante japonesa. Aprendí mucho sobre el ego -mio y ajeno- y como también puede  la Meditación mal enfocada bloquear tu vida encerrándote en una torre de cristal, aislarte del mundo, restarte perspectiva y Poder Personal. Por aquel entonces también observé (ten en cuenta la diferencia entre observar y juzgar) que la mayoría de gente vive la espiritualidad de forma teórica, superficial, mental o rutinaria, pero a menudo con sentimiento de superioridad… Algo como un parche para disimular la herida y sobretodo con escasa repercusión en su bienestar personal… sin hablar de como hemos sido y somos capaces de utilizar la espiritualidad como herramienta de dominación y de sometimiento.

Hablo en general, después de observar ritos, prácticas y religiones en numerosos países occidentales y orientales. Todas estas observaciones no hablan muy bien de nuestra raza humana.

Voy a expresar algunas de mis observaciones acerca de la Meditación.

La primera es que si la espiritualidad -y Meditar es una práctica espiritual- no te otorga Paz, Bienestar y Poder Personal, algo estás haciendo mal o te has equivocado de enfoque. (Es solo mi opinión, y cada uno a lo suyo, con respeto y libertad). De todo ello se puede deducir que enfoco la Meditación como algo esencialmente pragmático… ni mental, ni religioso, aun menos meramente contemplativo o teórico. De verdad la Meditación puede resultar ser una poderosa herramienta que te facilita Crear la vida que eliges para ti, en cualquier de sus facetas. Expresado con humildad, diré que mi experiencia personal y la de mis alumnos lo corroboran.

 

Así pues, la Meditación puede ser una herramienta de crecimiento personal, de mejora vital, en todos los aspectos. Por esto defino el “método” (no me gusta la palabra) que utilizo y enseño como esencialmente útil, un conjunto de herramientas, enfocado a tu propio bienestar personal físico, emocional, mental, social y circunstancial.

Voy a explicarlo un poco, pero seguramente mucha gente no va a entender o aceptar mi visión del tema… Pero me arriesgaré a ello. Una cosa está clara: El mundo es como es -y el nivel promedio de realización personal y felicidad es tan bajo- tal vez precisamente porque repetimos los mismos patrones, una y otra vez… (Tengo un dicho: “El hombre es el único burro que tropieza mil veces en la misma piedra“). ((pido perdón a los burros, los cuales no tienen culpa de mis dichos)).

 

Responsabilidad

Lo primero he que he podido observar -a lo largo de estos 50 años- es que en la mayoría de los casos, no te pasan cosas a tí sino debido a tí. La idea no es nueva pero le resulta molesta a la mayoría de personas. Nuestra aceptación de esto aclararía… digamos… el 95% de nuestra circunstancias (especialmente las más desafortunadas).

Voy a dar dos ejemplos. Hubo un accidente de autobús grave en el que murieron, si recuerdo bien, unas 15 personas. Ninguna llevaba puesto el cinturón de seguridad puesto, a pesar de la advertencia de su uso obligatorio que figuraba en el respaldo del asiente que tenían delante… Saca tus conclusiones. Otro ejemplo: Nunca he conocido gente que diga “Fumo porque quiero tener un cáncer”. Pero todos sabemos la relación entre tabaco y cáncer: esta escrita en todas las cajetillas… Por supuesto, tienes todo el derecho a envenenar tu cuerpo, pero es tu decisión, no una fatalidad. Tenlo siempre presente:    Te pasan las cosas debido a tí.

Gimotear que si la vida es dura, que si la gente o las circunstancias son injustas y que nada ocurre por “culpa” tuya, (prefiero hablar de responsabilidad) no te servirá para cambiar dichas circunstancias o tu salud. Solo te permite eludir tu responsabilidad sobre todo ello y sobretodo tu Poder Personal para cambiar tu vida.

 

                                                                                                                                                                                                                                                          Por lo tanto lo primero que me ha enseñado la Meditación es a asumir la enorme parte de responsabilidad personal sobre mis circunstancias, entorno y mi salud… Al contrario de la mayoría de gente he elegido -y enseño- a no culpar de todo lo “malo” que me pasa en la vida a los demás, a la sociedad o al “sistema”. También quiero recordar la diferencia entre responsabilidad personal y culpa -propia o ajena-.

 

La culpa te sumirá en una gran impotencia. La responsabilidad casi siempre te permitirá rectificar, enmendar y liberarte. Solo puedes transformar lo que aceptas que es o ha sido tu creación.        Si la culpa resulta ser siempre de “los demás”, del entorno (que en la mayoría de los casos has creado tu) o “del sistema”… estas bien jodido, puesto que cambiar a los demás o al sistema resulta casi imposible, aparte de poco honrado. ¿Quisieras que los demás te “cambiasen” a ti, solo para ajustarte a su comodidad personal?… Aparte, solo podemos cambiar si lo elegimos nosotros… y casi nunca resulta fácil.

Solo puedes Cambiar lo que asumes, puesto que si no lo asumes como propio, declaras que no tienes poder sobre ello. Por lo tanto, responsabilizarse es lo primero que enseño a mis alumnos de Meditación. Es la Puerta de entrada de tu Poder de Transformación de ti mismo, de mejorar tu salud y de tus circunstancias. Así que parejo a la Responsabilidad enseño lo fútil de pasarse la vida -como hace tanta gente- de quejarse de todo y por todo, de culpar siempre a “los otros”… sin arreglar o solucionar casi nunca nada…

 

 

Conclusión:

Tu Realidad es una Energía, por lo tanto es Creable (y des-creable si no te gusta lo que has creado), pero solo si asumes tu responsabilidad. Al principio cuesta de aceptar… Siempre nos han enseñado que somos víctimas en lugar de enseñarnos que somos protagonistas. Pero si vas atesorando este postulado todo empieza a cambiar en tu vida, por lo que uno de mis Mantras favoritos son:                                                                                                                 

 “Tenemos más Poder del que nos imaginamos y nunca nos han enseñando”. 

 Aquí va otro:

“La felicidad se cultiva como una huerta”.                                                                                     

El último que voy mencionar en esta introducción:

“Todos tus estados mentales se manifiestan en tu realidad cotidiana”.

 

Mi trabajo como maestro de Meditación es transmitir herramientas que permitan a mis alumnos realizar su Poder de Transformación y de Creación y en como lograr manifestarlo en su vida.

 

Solo daré una explicación: cuando hablo de “Poder” siempre me refiero al Poder junto a Ti, junto a vida, tú salud, tus circunstancias. Nunca del poder sobre los demás, el cual -a pesar de ser un poderoso afrodisíaco que seduce en los manipuladores- resulta siempre nefasto para ambos.

 

 

“Maestro” y “maestro” 

Este tema de los “Maestros Espirituales” me hace siempre sonreír. He tenido el privilegio de conocer algunos pocos en mi vida, la mayoría discretos, incluso anónimos. Conversando con ellos y observándolos he sacado algunas conclusiones:

 

 

  •  Primero, si es un auténtico Maestro, nunca se erigirá o definirá como tal. Si no es evidente por sí mismo, es que no lo es, por lo menos para ti. Aparte, un auténtico Maestro habla más con su Energía, su simple presencia que con su voz y siempre predica con el ejemplo. Nunca sermonea o juzga. Se contentan de observar el mundo, sus fenómenos y sus habitantes… aparte de la gente que los rodea. También se observan a ellos mismos detenidamente y escuchan siempre sus pensamientos y sus sentimientos. Evidentemente asumen todo lo que les pasa como propio.                                                                                  Pero tales Maestros suelen permanecer callados… Solo si les preguntas, a veces contestan, siempre según tu capacidad de entendimiento. Siempre hablan claro, con respeto pero con precisión: suelen ser concisos en sus palabras. Saben darte herramientas de reflexión y de transformación. Y por supuesto, les importa un bledo que estés de acuerdo con ellos. Además no han venido a salvar a nadie -eso lo tienen muy claro. De “salvarte”, mejor dicho de como aprender a ser feliz, te tienes que encargar tú sólito. (¿Os suena aquello de enseñar a pescar en lugar de regalar pescado? Por supuesto regalar pescado suena muy bien y te hace sentirte piadoso e importante, pero…)

  • Segundo, los auténticos Maestros no tienen discípulos, contrariamente a lo que entiende el mundo. La razón es asombrosamente simple: su único propósito es echarte a volar con tus propias alas, no hacerte depender de ellos. Los auténticos Maestros enseñan yéndose , no a apegándote a ellos. No necesitan una corte de seguidores, aún menos necesitan que los necesiten. Nunca alientan la dependencia: huyen de la “discipulitis”. Enseñan lo que tienen que enseñarte según quien eres, lo que buscas y según adonde pretendes llegar. Te explican por qué no llegas adonde pretendes ir, te dan herramientas y luego dejan que las pongas en practica, si así lo elijes. En otra palabra, no crean apegos…                                    Y siempre te enseñaran que el único Gran Maestro que conocerás a lo largo de tu vida eres y serás tu mismo.

  • Tercero, Un autentico Maestro nunca te cobrará mucho dinero para transmitirte su experiencia, ni en cantidad ni en duración. La razón es simple: han aprendido a vivir con las menos necesidades y con gran simplicidad. Además las enseñanzas/herramientas que te transmiten son tan eficaces que rápidamente tendrías de sentir que ya no lo necesitas.

  • Cuarto, He observado siempre unos rasgos que los caracterizan: Nunca enseñan algo que no sean, no puedan vivir o no realicen (o puedan realizar) en su vida. Pisan de pies en la tierra y suelen ser amables, prácticos, alegres e incluso divertidos… Pero jamás taxativos, aún menos autoritarios. Desde luego les importan un comino lo que opina la gente de ellos, el temible “que dirán“… La verdad, los que he conocido eran y siguen siendo adorablemente pasotas… Van a su bola, pero siempre intentando no molestar. Aparte, viven lo que enseñan: el respeto,  la Paz, la Alegría y el Bienestar, entre otros. Pero no son aptos para los que buscan una espiritualidad de fantasía, ni todo el mundo está dispuesto a oír hablar con tanta claridad. Mi sugerencia es que si alguna vez te cruzas con uno de ellos (hay más de lo que te crees), si se te ocurre preguntarles… mejor que estés preparado para escuchar lo que tienen que decirte, no lo que quieres oír. Y por supuesto, serán educados, incluso tiernos pero no son seres vulnerables, lo digo por quienes se puedan molestar por su claridad verbal.

 

En otras palabras, un maestro de meditación sabe que es un simple “maestro“, aunque algunos eligen raramente transmitir su conocimiento o simplemente no enseñar directamente nada. En todo caso la palabra “maestro” la escriben sin la aplastante “M” mayúscula, porque saben -y te hacen sentir- que son simples maestros de escuela, (o profe, si lo prefieres). En el cole, el maestro sabe escribir, por lo tanto está facultado para enseñar a escribir.

¿Sabéis por qué no enseño chino? Porque no sé chino. Muchos charlatanes enseñan solo teoría espiritual (pero saben envolverla de mucha fantasía, bombo y lentejuelas). Hay personas que en su búsqueda espiritual solo quieren esto y un maestro verdadero lo respetará, pero no te extrañe que permanezca en silencio, sonriendo.

 

Los Maestros a menudo enseñan lo que no pueden ser o vivir. Un maestro auténtico no, jamás,  sería tanto como estafarte… Nunca se esconde detrás de las teoría o de la religión. En resumen, un Maestro hará lo posible por permanecer en su pedestal y mantenerte por debajo de él. Un verdadero maestro (“m” minúscula) te transmitirá todo lo que percibe, sabe y atesora, sin importarle si lo superas. Un autentico maestro crea a otros maestros. No discípulos.

Por lo tanto un auténtico maestro de meditación es alguien que no solo enseña con palabras, sino que alinea lo que piensa, siente, dice, y hace todo, en la misma dirección. Su ser y su vida reflejan todo lo que tiene que enseñarte. Por este motivo, más que hablar de Maestros o de “Seres de Luz” (el termino siempre me ha parecido un poco presuntuoso) prefiero hablar de “magos“. Este termino define un ser con enorme poder de auto-transformación y de creación de la realidad que elije ser, hacer y tener. Todos mis alumnos que se han tomado la Meditación en serio se han vuelto seres así. Pero créeme, no siento ningún orgullo por ello, más bien una dulce plenitud.

 

 

Ricardo