SOBRE NOSOTROS

Nuestra Historia


Estos dos últimos años han sido muy intensos… Lo más impactante es el cambio vivido a nivel mundial y ver cómo un virus que no vemos pero que está, nos ha hecho cambiar de hábitos y de conciencia de forma rotunda.

Por otro lado, después de no ver el enemigo invisible, pasamos a verlo de cerca, provocándonos estupor y desasosiego por la guerra próxima a Europa. La vida está llena de incertidumbres y retos, no podemos vivir en el desazón y el victimismo. Hay que afrontar con calma lo que nos viene de frente y relativizar las circunstancias para poderlas abordar con acierto y serenidad.

De la misma manera que estamos rodeados de un universo microscópico que no vemos pero que incide directamente en nuestros hábitos de comportamiento, estoy convencida de que también existe un  universo de seres más avanzados que nosotros que no vemos y que están ahí.

Quiénes somos


Lo que llamamos espiritualidad es la sensibilidad de conectar con este mundo extraordinario que nos rodea, y que no vemos, que nos guía y que nos protege en cualquiera de sus dimensiones, manifestado sin duda en el equilibrio de la naturaleza.  ¿Quién no se recarga y se despeja de tensiones andando cerca del mar o en un bosque? Y esto es por algo. Detrás de todo esto existe ese universo que no vemos pero que mantiene esta dinámica infinita.

Si estamos atentos, captaremos los mensajes y chispas de sabiduría que nos guiarán a lo largo del camino. Solo estando despiertos y no dormidos sabremos disfrutar y saborear la vida.

Esta sensación de querer saber y querer llegar a la esencia de todo y no quedarme en lo superficial me ha acompañado desde que tengo uso de razón. La libertad y la aventura forman parte de este ciclo de aprendizaje sobre lo que soy, lo que me rodea y lo que puedo dar.

Con el tiempo nos definimos


Estoy entrando en el ciclo de la vida al que denomino “la juventud de la vejez”. Me siento satisfecha de recoger lo aprendido y saborear las experiencias que me han hecho crecer como persona en todos los aspectos de la vida. Puedo decir que estoy viviendo la vida que he elegido, con sus luces y sus sombras, no cambiaria ningún momento.

A nivel profesional me ha costado mucho definirme, porque para mí la vida no es una profesión, la vivo implicándome en lo que hago en cada momento. Si tengo resultados económicos, muy bien, si no,  también, pero me alegra que la diosa Laxmi de la fortuna siempre me ha acompañado. Porque el dinero es abundancia y si lo acompañas de generosidad, nunca te faltará.

El dinero es una bendición cuando tienes el suficiente y te permite

no tener que pensar en él.

Empecé mi andadura como empresaria siendo una aventura más de las que ya estaba acostumbrada. Hace 24 años que volvía de India después de haber pasado un largo periodo de tiempo estando allí. Soy profesora de Yoga desde los 21 años y mi pasión siempre ha sido la Filosofía Védica, reflejada en el Yoga.

Cada vez que aterrizaba en cualquier parte de India en mis múltiples viajes a este país, me sentía como si hubiera llegado a casa. Todo me resultaba familiar, lo iba asimilando sin conflicto alguno. A los 40 años, tomé la decisión de trasladarme definitivamente y vivir en el país al que amaba tanto, pero después de conseguir el visado de residencia por 5 años, me percaté de que mi sitio realmente debía estar en Occidente, en España… en Granada. Lo vi tan claro, con la misma lucidez que tenía cuando me dirigía al punto de partida en el que me encontraba en ese momento.

Es extraño que algunas veces tienes que tomar distancia para darte cuenta de cuál es tu sitio realmente. Por eso no me resultó difícil de nuevo hacer las maletas y volver a empezar de cero. Primero comencé como representante comercial de artículos relacionados con la India, después pasé a distribuirlos por toda Andalucía y, tras 5 años sin descanso, inauguré mi propia tienda en el centro de Granada, coincidiendo con el cambio de milenio, y hasta ahora.

Mis continuos viajes a Oriente, India, Nepal, Tailandia, Malasia, Indonesia…, todos los países que tienen un vínculo especial con esta cultura milenaria, me han servido de inspiración para seguir conectada y ofrecer aquí lo mejor de cada uno de ellos. He querido dar a conocer esta cultura, esta forma de ver la vida con un arraigo espiritual fuerte, a través de su artesanía, iconografía, ropa, música, decoración… creando un cachito de la India en el centro de Granada.

A 15 días del confinamiento del año 2020, firmé el contrato con un local en el Centro Comercial Nevada en Granada, el más importante de la ciudad. A pesar de la contrariedad, hemos ido trabajando con ánimo y mucho esfuerzo y con esto hemos ampliado el proyecto. El cachito de la India está ahora también en Armilla.

Hace ya algunos años que deje de viajar sola, ahora me acompaña Ricardo, mi marido un compañero incondicional y entre ambos escogemos y seleccionamos lo mejor de lo que vamos viendo en mercados populares y cooperativas familiares. Nos preocupamos de que la artesanía que traemos este hecha por adultos y no haya explotación laboral ni se usen derivados de animales.

Con el trascurso del tiempo me he dado cuenta que para formar parte del equipo de Kerala no vasta con querer trabajar solo por la nómina… hace falta hacer de tu trabajo una actividad que te dignifique y te aporte superación personal… de lo contrario surgirá el aburrimiento y la desgana; eso se traduce en un gran deterioro de lo que estas ofreciendo a nivel laboral… por lo tanto el equipo se resentirá de ello. Ahora el equipo de KERALA cuenta con 7 personas.

Nuestra sociedad del bienestar ha llegado a la gran conclusión de que el dinero no esta aportando felicidad. Esto en Oriente ya lo sabían de sobra desde hace siglos y con la meditación nos ofrecen el legado universal para crear paz y bienestar en nuestras vidas, solo si aportamos esa paz a nuestra vida podemos disfrutar de toda la abundancia que queramos abarcar.

Oriente y Occidente tienen muchas contradicciones, pero salvando estas contradicciones arraigadas en el ser humano, podemos vincular lo positivo de ambas culturas para seguir creciendo de forma equilibrada, material y espiritualmente.

Mi Historia

Mi visión de Occidente estando en Oriente fue clara y nítida. Percibí que en Occidente, en Europa, hay más necesidad, más carencia y más pobreza espiritual que en Oriente. Yo vivía en una zona rural, relativamente humilde, y estas personas no tenían la conciencia de que eran pobres y de que necesitaban nuestra ayuda. No perdían su serenidad ni dignidad con sus circunstancias. Su valor en la vida era ser honesto y seguir la tradición aprendida. No se respiraba sufrimiento y confusión.

En vez de quedarme allí, trabajando con una ONG de por vida, quise volver a Occidente, donde hoy por hoy el 40% de la población sufre de depresión, que es una enfermedad del alma. Una enfermedad que no se ha sabido tratar y ahora se están dando cuenta que la única solución para esta lacra es alimentar el alma, y la meditación esta siendo la mejor de las terapias.

«Un cachito de la India en el centro de Granada»

Mi intención fue ofrecer artículos que te conectan con esta forma de ver la vida, basados en la cultura hinduista y budista. KERALA es un espacio que ofrece artículos que pueden inspirar, que ayudan a crear un entorno diferente en el lugar donde estés, que te conectan con la realidad de lo que somos, cuerpo, mente y espíritu. Yoga significa «unión», la unión de estas tres dimensiones. Si algo te inspira, te va transformando desde el interior, no solo físicamente, sino en los tres aspecto a la vez.

No necesito ir a ningún templo ni a ninguna iglesia. Mi templo es mi tienda, donde doy lo mejor y lo no tan bueno de mí. Mi honestidad y no perder el rumbo a pesar de las dificultades es mi legado. Las palabras se las lleva el viento, las acciones permanecen. Da lo mismo a lo que te dediques, pero sé honesto. Lo demás vendrá por añadidura.

Estoy en la edad de jubilación y aún tengo proyectos e ilusión por hacer más cosas. Lo hago con otro ritmo, sin dejar de saborear lo aprendido, queriéndolo transmitir no con las palabras, sino con lo que ven que estoy haciendo. Vivir es una bendición, disfrutemos de ella y la única manera de transmitirlo es seguir viviendo así.

Nuestro equipo